Hablar de la historia del E.Mirador Cabo Corrientes nos transporta inexorablemente a referirnos a la vida de su constructor Domingo Fiorentini.

Nació en esta ciudad en el seno de una humilde familia de inmigrantes italianos.  Creció y se formó  en la “escuela” de la antigua cultura de la pasión por el trabajo diario y la austeridad como norma de vida. Desde muy pequeño se incorporó al sector de la construcción junto a sus hermanos. Su alma emprendedora lo condicionó a crecer sin límites. Había nacido para triunfar.

Siendo muy joven vio la posibilidad de crear su propia empresa constructora. Fundó así una insipiente empresa contratista que no detuvo su expansión hasta convertirse en una de las principales firmas constructoras-inmobiliarias de la República Argentina.  Falleció en su ciudad, Mar del Plata, el 22 de Mayo de 1980. Protagonista principal del cambio en la fisonomía ciudadana local, Fiorentini fue uno de los pioneros del concepto

 

de  “construcción vertical” reinante en todas las grandes urbes del mundo, ciudades que por su importancia turística asistieron a un  crecimiento demográfico esplendoroso.  Desde 1935 el auge de la construcción caracterizó a esta pujante ciudad balnearia. Su “salto” al  crecimiento total se produjo en 1948  con la sanción de la Ley de Nº 13.512 denominada de Propiedad Horizontal, sancionada el 13 de octubre de 1948. Fue entonces cuando el hábil empresario constructor comenzó a soñar con un

edificio monumentalen un predio único –por su ubicación- en Cabo Corrientes.  Fiorentini soñaba algo especial para ese terreno de 9347m2  con frente convexo desde la vista marina. El notable constructor "no durmió” hasta concretar la compra de esa importante fracción de tierra costera, ubicada sobre el Blvr. Marítimo Patricio Peralta Ramos, entre las calles Aristóbulo del Valle y Falucho. Lugar  donde hoy se erige, orgulloso de su estirpe, el Edificio Mirador Cabo Corrientes.

Fiorentini fue fundador de una de las empresas constructoras marplatenses más grandes de todos los tiempos. A su ingenio y visión empresaria no sólo le debemos nuestro querido Edificio Mirador del Cabo. Entre sus proyectos concretados podemos citar al Edificio Galería Sacoa, el Edificio Mirador del Torreón del Monje y los edificios “Eiffel”, entre otras importantes obras.

Conocido como uno de los precursores de la  “Avenida del Ruido”, Domingo Fiorentini le dio gran impulso a la Av. Constitución como zona privilegiada de la “noche” marplatense. Fue propietario de

 

 

memorables locales nocturnos entre los que podemos mencionar a la famosa confitería Enterprise,  “La Jeneusse (en Moreno entre Sgo. Del Estero y Sta. Fe) ” y el bailable “2001” (Buenos Aires entre Rivadavia y Belgrano).

Cuando todavía no se había inventado la moda de hablar de “responsabilidad social empresaria”,  frase  que hoy muchos confunden con “marketing de bajo costo”…,  Domingo Fiorentini ocupaba sus horas de descanso en trabajar para importantes instituciones sin fines de lucro. Con esmero, tiempo y apoyo económico propio fue precursor del proyecto “El Portal del Sol”, institución de la cual fue Presidente en repetidas oportunidades.

Consideraba al deporte como una herramienta indispensable para el desarrollo de jóvenes, así pues Fiorentini dedicó gran parte de su vida al crecimiento del Club Atlético Kimberley, del cual fue Presidente durante los años 1968, 1969, 1970, 1971, 7972 y 1973. A su destacada gestión, el Club debe su sede anexa, las piscinas y la adquisición del excelente predio deportivo ubicado en Av. Polonia y Vertiz de la ciudad de Mar del Plata.

 

DOMINGO FIORENTINI Y SU OBRA CUMBRE, “EL MIRADOR”

El Edificio Mirador Cabo Corrientes fue para Fiorentini un verdadero desafío que otros dejaron pasar por el grado de complejidad que significaba construir en ese predio.  Hace casi medio siglo realizar un edificio de grandes dimensiones en un predio donde el “Macizo de Tandilia” aflora en plena superficie era una verdadera proeza. La cantidad de metros que se debería cavar en esas antiguas rocas originadas en la era “Proterosoica” (hace 3.000 millones de años) sí que era un desafío.  A su terreno cien por ciento pétreo se sumaba su irregular forma y su franca pendiente hacia el mar del “Cabo de las dos Corrientes”.

Construir allí, en un cabo, dentro del propio mar, era emprender una batalla despiadada contra "su majestad" el océano, sus vientos implacables, sus olas insistentes y su aire tan salino como la pura sal. Crear una mega obra en ese lugar era una tarea que Fiorentini no podía encargarle a un muy buen arquitecto sino a un arquitecto especial. La elegida por Fiorentini fue una de las pocas mujeres arquitectas de la época. Todavía en la década del sesenta la arquitectura era una profesión decididamente masculina. Débora Di Veroli, fue la elegida. Su nombre aparece firmándo más de 60 grandes obras marplatenses, una maestra del diseño de quien hablaremos en el link “ARQUITECTURA” por ser merecedora de un capítulo aparte.

El Edificio Mirador Cabo Corrientes se terminó de construir el 24 de Noviembre de 1972. Desde 1971 había comenzado la venta de departamentos ya que el sistema de torres individuales permitía comercializar las unidades funcionales por etapas. En 2004 fueron pintados sus más de 30.000m2 de paredes, remplazándose su color “arena” original por el actual celeste y blanco.

En 2012 el Edificio Mirador Cabo Corrientes cumple el 40º Aniversario de su final de obra. Durante parte de 2010 y todo el 2011  su Consejo de Administración y la Administradora se abocaron a la tarea de renovar sus espacios públicos y modernizar todos los sistemas operativos del edificio. Una ardua tarea realizada gracias al aporte de todos los vecinos del Mirador.

Hoy el Mirador Cabo Corrientes fue totalmente renovado y posee la máxima tecnología edilicia, brindando seguridad y confort a sus más de 2.500 habitantes.


Texto e investigación periodística: P. Márquez Peleteiro©2012 – Depto. de Prensa E.M.C.C. prensa@cabocorrientes.org

N de la R: Próximamente ampliaremos este link que habla de la historia del Edificio, con aspectos que hacen a la historia del Cabo Corrientes como punto geográfico histórico nacional. Nos referiremos al "Cabo de las Dos Corrientes", desde el descubrimiento de América hasta nuestros días y sobre todo al protagonismo del lugar en la gloriosa gesta del Almirante Guillermo Brown en 1826.